Educando a nuestro cachorro

Lo primero que debes saber

Los perros se organizan jerárquicamente a modo de manadas, por lo tanto en la “manada humana” con la que va a convivir necesariamente debe haber individuos dominantes (el propietario y todas las personas que convivan en la casa) e individuos dominados (el perro o los perros). Un animal que conoce claramente cual es su papel dentro de la “manada” vive feliz. En cambio, si nuestro animal se encuentra con dudas acerca de su posición jerárquica, pueden presentarse problemas de comportamiento.

Para que el animal sepa cuál es su posición jerárquica dentro de la familia, nosotros, como jefes de la “manada”, no podemos inducirles a error en ello; debemos ser claros, coherentes y contundentes en la forma de actuar. Debemos ser nosotros los que decidamos cuándo y cómo se hacen las cosas. No debemos nunca recurrir al castigo físico, debemos educarlos mediante premios, juegos y terapias de aprendizaje.

EDUCANDO DESDE LA ALIMENTACION

El cachorro debe:

Comer siempre después de que lo hayamos hecho nosotros. Nunca al mismo tiempo ni tampoco darle cuando estemos en la mesa ni darle la comida de nuestra mano.

Tener un horario claro de comidas y mantener la comida durante un tiempo concreto (media hora aproximadamente), después retirarla. Lo ideal es alimentación seca adecuada a la edad y tamaño/raza del animal.

El cachorro NO debe:

Llevar la iniciativa en cuanto a petición de alimento. Nuestro animal debe comer cuando nosotros queramos, hay que ignorar su petición (ladridos, gemidos…) y solo darle cuando se vea claramente que la iniciativa es nuestra.

EDUCANDO EN EL JUEGO

Para evitar que nuestra mascota se haga hiperactiva, debemos siempre comenzar y terminar los juegos. Cuando venga demandando atención, debemos ignorarlo hasta que se tranquilice un poco, momento en el que nosotros comenzaremos el juego. Cuando lleguemos a un punto en el que el animal no controla su fuerza o su euforia, deberemos cortar el juego de raíz. Primero rechazándolo de nuestro lado (de forma suave, pero a la vez ignorándolo), para después, si sigue insistiendo y mordiendo, tumbarlo de lado, sujeto por cuello y extremidades, sobre todo posteriores, hasta que permanezca tranquilo de15 a30 segundos (este tiempo lo iremos aumentando progresivamente) al tiempo que se le dice “NO” de forma clara y contundente y posteriormente lo liberaremos. Repetir esta acción cuantas veces sea necesario. La idea basica es premiar aptitudes deseables como el equilibrio emocional y la tranquilidad y castigar o no premiar comportamientos de excitación emocionales negativos.

“MI CACHORRO ME MUERDE MUY FUERTE JUGANDO..”

Nuestro animal todavía no ha aprendido a controlar la fuerza del mordisco, nosotros deberemos actuar como lo haría su madre. No podemos permitir que nos haga daño, debe aprender a tener sensibilidad en la boca. Cuando juguemos con él y nos haga daño, deberemos sancionarle, cogiéndole del pliegue de piel detrás de la nuca como le cogería su madre sacudiéndolo ligeramente al tiempo que se le dice con voz alta y clara “NO” y seguidamente se le suelta, y, en caso de que siga mordiendo, lo tumbaremos de lado o sobre su espalda sujetando cuello y extremidades hasta que permanezca de 15 a 30 segundos tranquilo al tiempo que se le dice “NO”. Cuando deja de hacer el comportamiento indeseado y se queda quieto se le acariciará y/o premiará diciendo “BIEN”. No debemos jugar con objetos que estimulen la fuerza de su mordisco (tirar de trapos, palos, calcetines…) ni provocarle para que gruña o nos ladre.

¿Y COMO LE ENSEÑANOS EL PIPI Y LA CACA?

Para evitar los pipis y las cacas por toda la casa deberemos colocar unos papeles de periódico o un empapador en una zona fija de la casa alejado como mínimo 2-3 metrosde la zona donde duerme y come. Estos papeles deberemos ir empapándolos con los pipís que el animal vaya haciendo. Llevaremos a nuestro animal 7 u 8 veces al día a la zona de los periódicos (normalmente después de comer, o despertarse), si hace pipí o caca en los periódicos lo premiaremos acariciándole efusivamente y/o dándole una galleta. Si lo pillamos haciendo pipí o caca fuera de la zona de su zona, deberemos decirle “NO” enérgicamente, se le cogerá y se llevará a la zona de periódicos. Si acaba de hacer pipí o caca sobre los periodicos, se le premiará.

Si encontramos un pipí o una caca en casa, es inútil reñir a nuestro animal, deberemos limpiarlo cuando él no esté presente porque si no, asociará esta acción a nuestra llegada con la fregona, lo cual le divierte mucho y lo que interpretará es que cuando hace pipí, hay juego, y cada vez que quiera llamar nuestra atención hará pipí.

EL CACHORRO Y SU ESPACIO

Debemos disponer una zona en la casa que haga de cama/guarida para el perro. Lo ideal es colocar esta cama/guarida en una habitación pequeña o acotar una parte de otra mayor, que sea pequeña pero con suficiente espacio como para distinguir dos zonas, una para dormir con sus juguetes y el bebedero, y otra con los periódicos para sus deposiciones, sobre todo cuando es menor de 4-5 meses. De esta manera el perro se acostumbra a estar al principio en un espacio pequeño y controlado, donde sólo puede jugar con sus juguetes y no rompe ni ensucia nada de la casa.

Y ALGUNAS COSAS MAS….

Es importante que nuestro perro aprenda que hay momentos en los que va a tener que estar solo. Debe aprender que esto es normal y que no se tiene que estresar en esos momentos, para ello:

Deberemos ir acostumbrándole progresivamente a estar solo (primero 5 minutos, después 10…).

20-30 minutos antes de que se quede solo no debemos prestarle atención.

Al regresar a casa, nos estará esperando con impaciencia, pero en el caso de que esté muy nervioso, deberemos ignorarle al menos durante 10 minutos, o hasta que el animal se tranquilice, solo entonces le llamaremos y tomaremos contacto con él.

Es inutil reñirle por destrozos que haya causado en nuestra ausencia, ya que no lo entenderá.

Solo podremos limpiar los pipis, cacas y/o destrozos cuando no nos vea.

Deberemos simular salidas falsas; ponerse el abrigo o coger las llaves en momentos diferentes a las salidas de casa.

También es muy importante que desde pequeña, nuestra mascota aprenda a ser cepillada, a que se le limpien los oidos y los ojos, a que se le miren las patas entre los dedos, a limpiarle el culito si se ha ensuciado con sus deposiciones, a cortar uñas si es necesario, a mirarle la boca…es decir, tiene que permitirnos sin protestar dejarse asear y si se enfada o intenta morder se le regañará como hemos explicado antes y posteriormente se le felicitará cuando lo haga bien.

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